Hace un par de días llegué a un blog. En ningún momento se especifica demasiado… el blog parece ser de una clase de un colegio, de la asignatura química-biología. Como tal cosa en mi mundo no existe… asumo que será uno de esos apaños en la ESO o en Bachillerato. Tampoco sé quien escribe, si un alumno o un profesor (espero que alumno). El caso es que entre otros contenidos de origen dudoso y esas cosas, me encuentro la siguiente imagen:

El creacionismo cada vez tiene más fuerza!!! Vale que es un colegio de Jesuítas… pero a mi las monjas simplemente “ignoraban” ese tema, no te ponían cosas para demostrar que la evolución fuese un timo… porque eso podría suponer grandes problemas. Por ello además no voy a poner el nombre del colegio… para evitarme problemas. Eso si, es en España, es algo a tener en cuenta.
Aunque no debería extrañarme esto… si al fin y al cabo los creatas salen de debajo de las piedras.
El caso es que a raíz de esto encontré un par de libros creacionistas que me interesan mucho… como encuentre uno asequible (hay que conocer al enemigo) me lo compraré, será divertido ![]()
No puedo dejar de hablar de ello. Yo no quería que mi blog se encaminase tanto a este tema, pero las circunstancias lo piden a gritos… y es que ahora, ya no es ni EEUU ni Francia… es Oviedo!! ¿Cuánto tardará en llegar a Santiago? Miedo me dan…
¿De qué hablamos? De diseño inteligente, de creacionismo. De una charla en Oviedo relacionada con estos temas… ¿Y qué podemos hacer? Pues protestar. Seguid los enlaces a pie de post y haced algo, por favor.
Como bien se dice en los comentarios (en esos blogs, no en el mio, que aquí ni dios comenta), este tipo de enfrentamientos carecen de sentido. Ya no es creacionismo vs. evolución. Eso podría ser en tiempos de Darwin, y eso que ya estaba aceptado lo de que los seres evolucionaban de forma natural. No… si es peor. Es creacionismo contra ciencia. Ciencia contra religión. Ciencia contra… ¿unos extraterrestres que nos controlan? Si es que es lo que falta… que alguien lo diga en serio.
Podríamos hacer una prueba. Expongo la teoría de Daniel Jackson como algo así muy serio: unos extraterrestres parásitos colonizaron la Tierra en la época de los egipcios. Cogieron terrícolas y se los llevaron a otros planetas habitables, y en todos esos planetas los extraterrestres son como dioses para los descendientes de terrícolas son dioses (tomados como dioses), y los descendientes de terrícolas son sus anfitriones. La Tierra no sigue dominada por ellos, pero quizá alguno siga entre nosotros… Y somos el auge del desarrollo de las especies porque fuimos el primer planeta habitado, aunque sólo somos todos esclavos de los extraterrestres, con una tecnología muy superior a la nuestra.
Y habrá quién se lo crea…
Para quien no entienda la ironía del asunto, la historia está sacada de Stargate, una serie (y película) de ciencia-ficción. Y es que no hay otro modo de llamarlo. Todas las historias de estos creacionistas no son más que ciencia-ficción.
Enlaces:
Para que luego digáis que yo soy la paranoica. Si es que en este planeta, hay de todo.
No voy a hablar de este hombre, ya que asumo, que aunque sólo sea por “cultura general”, todo el mundo sepa quién fue. Como todos sabéis, escribió Systema Naturae (saber esto es fundamental en mi vida) y era creacionista, cosa no demasiado sorprendente en la época. es un ser al que se debe admirar, aunque solamente sea por su masoquismo (en teoría, sólo en teoría, curró mucho).
Como ya dije que no iba a hablar de él… ¿por qué lo nombro? Pues porque hoy, en genética evolutiva, empezamos un tema muy interesante. “El origen de las especies” en el que, curiosamente, vamos a hablar muy poco de el gran dios Darwin. ¿Entonces? Pues sólo quería dejar una frase del “simpático profesor de genética evolutiva”, que resume muy bien como se debió sentir Linneo cuando se le encendió la bombillita:
Linneo se encontró ante todo aquello y dijo: “joer, puedo hacer grupitos”. Y escribió Systema Naturae
Si ya pensábamos que era imposible que hoy en día, con nuestro santo dios Darwin ahí, existiesen tantos creacionistas en nuestro planeta, hemos llegado a extremos insospechados… un museo!!!
Y esto… para demostrar que la creación es cierta. No interpretada, no, cierta. Y dios creó el mundo en seis días y el séptimo descansó. Ya sabéis…
Como mínimo, sorprendente.
La prueba del delito: BBC Mundo



